Libros

Leer por arte de magia

Los niños y niñas aprenden por “arte de magia”, la magia de la lectura que nos permite interpretar el mundo que nos rodea. Desde la cuna comienzan a leer imágenes: el rostro de su madre, de su padre, los objetos que están a su alcance; incluso son capaces de leer las intenciones. Y mucho más tarde aprenden a leer palabras, textos escritos que le descubren la inmensidad del mundo, sus fantasías y realidades a través de aventuras apasionantes, de personajes reales o ficticios.

Pero,  ¿Qué ocurre cuando no pueden participar de esa magia, de ese disfrute, de esas aventuras? Que la tarea de la lectura se convierte en un acto sin sentido, en una obligación dolorosa, en una experiencia angustiosa que te revela incapaz, que te desvaloriza y te hace sentir torpe, pequeño, excluido. Más tarde comprenderás la causa, el diagnóstico de DISLEXIA.

El niño o la niña manifiesta dificultades en el aprendizaje de la lecto-escritura. Errores típicos en los inicios son las inversiones, omisiones, sustituciones de letras en las palabras o en las sílabas, escritura en espejo. Superada esta fase suele quedar una lectura lenta, entrecortada, con avances y retrocesos, y una entonación alterada. Su nivel de comprensión lectora y la expresión escrita están muy mermadas. Mejoran con la lectura silenciosa. Se ven obligados, por exigencias escolares,  a invertir más tiempo y esfuerzo que cualquier otro compañero siendo, aún así, sus resultado peores .

Es importante un diagnóstico precoz y aplicar los protocolos establecidos para el tratamiento y evaluación del niño dixlésico. Si crees que tu hijo/a pudiera estar en este caso consulta en tu centro educativo, con su especialista.

Luz Rello sabe por experiencia propia el drama que supone para un niño o niña no contar con la magia de la lectura. Ella propone una forma de abordar el problema origina y efectiva casi mágica, para recuperar e instalar una lectura eficaz. La forma de presentar el texto, así como los ejercicios y recomendaciones a padres y profesores no solo son acertados sino efectivos.

José Fernández López

Psicopedagogo.